Hoy se celebró el Día del Puka Pikante en la región

Se hicieron presentes autoridades regionales, provinciales, así como empresarios, artistas, representantes civiles y embajadores de la marca Ayacucho. Este plato que en castellano es “Guiso rojo”, se prepara hace casi 300 años.

Cada 02 de febrero todos los ayacuchanos celebramos el Día del Puka Pikante, plato bandera de nuestra región que es reconocida a nivel nacional e internacional por su exquisito sabor. Es así que, en la Cámara de Comercio de Ayacucho, autoridades regionales, provinciales, así como empresarios, artistas, representantes civiles y embajadores de la marca Ayacucho celebraron este día tan importante para nuestra identidad y gastronomía.

En reconocimiento a su valor cultural, la Municipalidad Provincial de Huamanga, mediante Ordenanza Municipal Nº 59-2018, oficializó el 02 de febrero para celebrar el Día del Puka Pikante, palabras quechuas que, muchos desconocen, significa “Guiso Rojo”. Plato que se prepara aproximadamente hace 300 años y se mantiene hasta hoy gracias a cocineras como Merida Iriarte La Rosa, embajadora de la Gastronomía Ayacuchana y del Puka Pikante.

También cabe precisar que se eligió el segundo día, del segundo mes, por celebrarse, en la cosmovisión andina, el tradicional Muchuy Waraca, en el que se arroja o bota la miseria del hogar, preparando una suculenta y variada mesa, en la que no puede faltar este emblemático platillo que lleva los colores patrios: el Puka Pikante.

Por sus ingredientes de bajo costo, las familias ayacuchanas preparaban este platillo principalmente en festividades populares y días de trabajo comunitario en el campo como: techado de viviendas, construcción de carreteras, caminos, canales de riego y otras obras. Pero, hoy por hoy, por su sabor, y gracias al trabajo de articulado de diversos grupos civiles, empresariales y políticos, se sirve en los mejores restaurantes del mundo. 

También debemos saber que este típico plato ayacuchano tiene una conmovedora historia que perdura en el tiempo: sucede que después de sobrevivir a una terrible batalla, un guerrero Chanka regresa a sus tierras, cerca de lo que hoy es la ciudad de Ayacucho. Al llegar, quiso reposar en los campos que todavía eran suyos, mezclando su sangre y dolor de sus heridas con la tierra suya, en un intento por fusionarse con la tierra que se tornaba roja.

Su madre, al verlo preparó un plato de carne de llama y papa aderezada con salsa de maní, betarraga y ayrampo, que le da a este plato ese fuerte tono rojizo, en un afán de devolverle la vida y darle color a su hijo. Al saciarse, el plato preparado por su madre le devolvió la vida para que continúe